Un desayuno conversatorio del Comité Valparaíso de la Asociación de la Industria Eléctrica – Electrónica de Chile, AIE, reunió a representantes del sector empresarial, académico y de formación técnica para analizar las oportunidades y desafíos de la Región de Valparaíso, destacando la necesidad de fortalecer la actividad industrial, incorporar nuevas tecnologías y avanzar en una mayor descentralización productiva.
Las oportunidades que ofrece la energía, la transformación tecnológica, el fortalecimiento de la industria regional y la formación de capital humano fueron algunos de los principales temas abordados durante un desayuno conversatorio sobre las proyecciones económicas de la Región de Valparaíso, realizado por el Comité Valparaíso de AIE, en dependencias del AC3E, Centro de investigación líder en el campo de la ingeniería eléctrica y electrónica, de UTFSM el día 7 de octubre.
El encuentro reunió distintas miradas del sector productivo y educativo, generando una conversación en torno a los factores que pueden contribuir a que la región aproveche de mejor manera sus capacidades y se transforme en un polo de desarrollo con mayor autonomía y capacidad de generar valor local. La jornada inició con una presentación de Hernán Álvarez, Presidente del Comité Valparaíso AIE, quien entregó una visión respecto a los desafíos del sector tecnológico e industrial en la Región.
Uno de los ejes de la conversación fue el uso de la energía como factor de competitividad. Los participantes destacaron que Chile cuenta con una importante capacidad de generación eléctrica, pero que todavía existe un amplio espacio para avanzar en la electrificación de procesos productivos y en un uso más eficiente de la energía. Gonzalo Gallo, de AC3E, destacó la importancia de normalizar ciertos tipos de conexiones para apoyar a la industria de data centers, mencionando que esto puede ser una solución clave ante la falta de energía. “La incorporación de tecnologías como la generación solar, autogeneración, bombas de calor y sistemas de gestión energética representa una gran oportunidad para reducir costos y disminuir nuestra dependencia de los combustibles fósiles”. Este desafío se vuelve especialmente relevante en un entorno marcado por la incertidumbre y la volatilidad de los precios de la energía.
Nelson Velásquez, de INACAP, señaló que “los altos costos de energía pueden ralentizar muchos proyectos que no ofrecen un retorno inmediato”. Por ello, consideró esencial que los actores del sector permanezcan informados sobre la situación global. Además, mencionó la necesidad de adaptar los prototipos para que sean más intuitivos. También puso de relieve la importancia de fortalecer el ecosistema industrial de Valparaíso, que cuenta con ventajas como su cercanía a Santiago y su infraestructura portuaria Muchas oportunidades económicas a menudo son captadas por empresas externas, convirtiendo la descentralización en un desafío significativo, invitando a la reflexión sobre la importancia de fomentar capacidades regionales para que las empresas locales puedan participar en proyectos en su territorio e incluso explorar nuevas oportunidades en otros mercados.
La conversación también se centró en el potencial de sectores tradicionales, especialmente la agricultura, donde existe oportunidad para incorporar tecnologías de automatización, electrónica y eficiencia energética. A pesar de ello, se identificaron barreras relacionadas con la disposición a invertir. En este sentido, se destacó la importancia de acercar soluciones tecnológicas a pequeños y medianos productores a través de capacitación, transferencia tecnológica y una mejor articulación entre empresas, instituciones y centros de formación.
Abelardo Ahumada, del Colegio Salesiano de Valparaíso, enfatizó que “debemos identificar competencias que se alineen con nuestras exigencias para formar un perfil de egreso que responda a las demandas del mercado”. Es fundamental construir una visión a largo plazo que permita fortalecer las redes entre empresas, instituciones educativas, organismos públicos y actores tecnológicos, ya que el desafío de formar el talento que necesita la nueva economía se ha vuelto crucial en este contexto. Los participantes coincidieron en que la transformación tecnológica está modificando rápidamente los perfiles requeridos por el mercado laboral.
Gonzalo Hidalgo, de Meterbee, comentó que “el pensamiento crítico es fundamental, no solo para ingenieros, sino para todos los niveles del personal”. En su opinión, la automatización, digitalización e inteligencia artificial están generando nuevas exigencias para los profesionales y técnicos. Junto con las competencias técnicas, el análisis, la resolución de problemas y la adaptabilidad son cada vez más relevantes. Es esencial preparar a los estudiantes para utilizar estas herramientas de manera responsable, en lugar de restringir su uso.
Por su parte, Claudio Leiva, de Ingeniería Eléctrica Argos, expresó algunas frustraciones del sector, señalando que “emprender en el sector energético puede ser complicado; el mundo agrícola está rezagado en al menos 20 años, lo que se atribuye a la falta de exigencias y a una preferencia por soluciones reactivas”. Prevalece la necesidad de avanzar y modernizar el sector agrícola para poder aprovechar las oportunidades que la tecnología puede ofrecer.
Marco Salvatierra, Jefe de Carrera Ingeniería en Automatización e Instrumentación Industrial y Técnico de Nivel Superior (TNS) Automatización e Instrumentación Industrial en Santo Tomás, desde su mirada agregó: «considero relevante avanzar en la modernización de la infraestructura eléctrica de la región, tanto mediante la actualización de las redes de distribución como a través de la eliminación de tendidos en desuso y el soterramiento de redes en sectores estratégicos. Esto no solo contribuiría a mejorar la calidad y resiliencia del suministro eléctrico, sino también a reducir la contaminación visual en ciudades con una fuerte vocación turística como Viña del Mar y el Gran Valparaíso. Asimismo, resulta fundamental seguir impulsando la electromovilidad y la renovación del transporte público regional, fortaleciendo la infraestructura necesaria para su desarrollo. Estas iniciativas, junto con una mejora sostenida de la calidad vial, pueden contribuir a reducir tiempos de desplazamiento, mejorar la calidad de vida de las personas y reforzar la imagen de una región moderna, sostenible y preparada para enfrentar los desafíos del crecimiento futuro.»
El encuentro dejó en claro que la Región de Valparaíso posee un enorme potencial para transformar sus ventajas estratégicas en oportunidades reales de inversión y desarrollo local. Se subrayó la importancia de construir un ecosistema robusto que no solo sea competitivo a nivel regional, sino que también pueda destacar en el ámbito nacional. Fomentar el crecimiento de empresas locales y cultivar una mentalidad de innovación y adaptación permitirá que la región emerja como un polo dinámico de desarrollo.
Además, se hizo un llamado a impulsar una cultura que valore la innovación, la colaboración y la anticipación. Como se planteó, la tecnología, aunque fundamental, requiere de un enfoque integral donde las organizaciones sean capaces de identificar desafíos, adquirir conocimiento y capacitar a sus equipos. Solo así será posible convertir estas herramientas en soluciones efectivas y valiosas para el futuro.







