Danilo Hernández, Presidente del Comité Biobío de la Asociación de la Industria Eléctrica – Electrónica de Chile, AIE, nos comparte su visión sobre los desafíos tecnológicos en la región.
¿Qué lo motiva personalmente a participar y representar al gremio tecnológico en la Región del Biobío?
Mi motivación es contribuir, de alguna manera, al desarrollo de la región desde una perspectiva territorial, colaborativa y de largo plazo. Creo en el rol de la tecnología y del desarrollo sostenible como motores de transformación productiva, social y ambiental, y en la responsabilidad que tenemos quienes participamos del ecosistema tecnológico y formativo de articular capacidades, generar confianzas y ver oportunidades para las personas y las empresas de la región. Representar al gremio tecnológico es aportar, como persona y profesional, en la construcción de puentes entre quienes generan conocimiento, quienes lo aplican y quienes se benefician de él, con una mirada orientada al bienestar de las personas y la competitividad regional para avanzar en el fortalecimiento del capital humano, la innovación aplicada y la vinculación entre educación, industria y territorio.
¿Cuáles considera que son las principales fortalezas de Biobío en comparación con otras regiones en términos de innovación y desarrollo tecnológico, y cómo se reflejan en el perfil de las empresas locales?
Una de las grandes fortalezas del Biobío es su ecosistema diverso y complementario. La región cuenta con una base industrial histórica y variada, instituciones de educación superior con capacidades técnicas y profesionales consolidadas, y empresas que conocen muy bien su entorno productivo. Esta combinación favorece una innovación más aplicada que declarativa, donde las empresas avanzan en optimización energética, automatización, digitalización, sostenibilidad, economía circular, entre otros en estrecha relación con centros formativos y actores públicos. Además, en el Biobío no solo existe una potente cultura artística y cultural, sino que también de colaboración técnica e ingenieril que permite adaptar soluciones tecnológicas a las realidades locales, fortaleciendo el desarrollo productivo con identidad regional.
¿Cuál es la misión o el objetivo principal del Comité Regional AIE Biobío y cómo se alinea con las necesidades del sector tecnológico en la región?
La misión del Comité Regional AIE Biobío es articular de manera consciente y colaborativa al ecosistema tecnológico regional, conectando a las empresas, la industria, el sistema educativo y los actores del territorio para convertir capacidades técnicas, humanas y formativas en valor real para el desarrollo del Biobío. Desde mi experiencia en educación, gestión tecnológica y trabajo industrial, entiendo esta misión como un puente activo entre formación, innovación aplicada y necesidades productivas, donde el fortalecimiento del capital humano, la transferencia tecnológica y la colaboración multiactor son medios para generar impacto sostenible, empleabilidad y competitividad regional. En ese sentido, el Comité responde a una demanda clave del sector tecnológico como es avanzar desde esfuerzos aislados hacia una visión compartida de desarrollo, basada en la confianza, la cooperación y una relación virtuosa entre educación, empresas e industria al servicio del territorio y de las personas que lo habitan.
¿Qué iniciativas actuales o futuras del Comité le gustaría destacar?
Destacaría especialmente las iniciativas orientadas a fortalecer la vinculación entre educación técnico-profesional, universidades y empresas, con foco en tecnologías habilitantes y sectores estratégicos para la región. Desde el Comité impulsamos encuentros tecnológicos, mesas de trabajo, programas de articulación formativa y acciones que buscan alinear los perfiles de egreso con las necesidades reales de la industria. Nuestro interés está en avanzar hacia modelos de formación más experienciales, colaborativos y conectados con el entorno productivo, de manera que el desarrollo tecnológico se traduzca en empleabilidad, innovación local y crecimiento regional sostenible.
«El futuro del Biobío se construye desde la colaboración».

